Un terremoto, muchas experiencias
La magnitud estima el tamaño del terremoto en su fuente. Se expresa con un número para el evento completo. La intensidad describe los efectos del movimiento en un lugar específico: lo que las personas sintieron y el daño observado. Por eso un sismo puede tener una sola magnitud pero muchas intensidades.
La escala de magnitud es logarítmica. Un aumento de una unidad representa un cambio grande, no un paso uniforme. Sin embargo, magnitud no equivale automáticamente a destrucción. Profundidad, distancia, tipo de suelo, calidad de construcción y duración influyen en el impacto. Dos ciudades a la misma distancia pueden experimentar movimientos distintos.
Qué hace una alerta temprana
Una alerta temprana no predice el terremoto. Los sensores detectan que uno ya comenzó, calculan rápidamente su ubicación y tamaño y envían una señal antes de que las ondas más dañinas alcancen lugares más lejanos. Cerca del epicentro puede no haber tiempo de aviso. Más lejos, unos segundos pueden permitir que trenes reduzcan velocidad, sistemas detengan maquinaria y personas adopten una posición protectora.
Qué hacer cuando llega una alerta
En general, agáchate, cúbrete y agárrate. Aléjate de ventanas y no corras hacia escaleras durante el movimiento. Después, espera réplicas, revisa peligros inmediatos y sigue a las autoridades. En la costa, un terremoto fuerte o prolongado puede ser una señal natural de tsunami; dirígete a terreno alto si las autoridades locales así lo recomiendan.
Cómo leer informes preliminares
Las primeras cifras pueden cambiar cuando llegan más datos. Una revisión no significa que el terremoto cambió, sino que mejoró la estimación. Consulta USGS y agencias sísmicas locales, presta atención a la profundidad y ubicación, y no utilices una publicación viral como única fuente.