Qué representa el AQI
El Índice de Calidad del Aire, o AQI, convierte mediciones de contaminantes en una escala común de 0 a 500. No es el pronóstico del tiempo ni una medida de cuánto humo puedes ver. Es una herramienta de salud pública que resume cuánta preocupación debe generar el aire exterior en un lugar y momento determinados. En Estados Unidos, AirNow publica valores actuales y pronósticos a partir de redes de monitoreo operadas por agencias federales, estatales, locales y tribales.
La escala utiliza colores y seis categorías. De 0 a 50, verde, la calidad se considera buena. De 51 a 100, amarilla, es moderada. Entre 101 y 150, naranja, el aire puede ser perjudicial para grupos sensibles. De 151 a 200, rojo, se considera perjudicial para todos. De 201 a 300 es muy perjudicial y, por encima de 300, peligroso. El valor publicado corresponde al contaminante que presenta el mayor riesgo en ese momento, a menudo ozono o partículas finas.
Quién debe prestar más atención
La contaminación puede afectar a cualquier persona, pero el riesgo no se distribuye por igual. Niños, adultos mayores, personas embarazadas, trabajadores al aire libre y quienes viven con asma, enfermedad pulmonar o enfermedad cardíaca pueden sentir efectos antes. Una categoría naranja no significa que todas las personas deban permanecer dentro; significa que quienes tienen mayor riesgo deben reducir la exposición prolongada o intensa y vigilar síntomas.
Cómo usar el número
Consulta el AQI de tu zona, no solo una captura compartida en redes sociales. Compara el valor actual con el pronóstico porque el humo, el viento y el ozono cambian durante el día. Si el nivel sube, reduce la duración o intensidad del ejercicio exterior, elige una hora con mejor aire y mantén puertas y ventanas cerradas cuando sea razonable. Los filtros adecuados pueden reducir partículas dentro de casa. Si tienes un plan indicado por un profesional de salud, síguelo.
Los sensores económicos del vecindario son útiles para observar tendencias, pero pueden diferir de la red regulatoria por ubicación, calibración, humedad o mantenimiento. La EPA recomienda AirNow para decisiones de salud. Un solo sensor no debe reemplazar datos oficiales ni atención médica.
Errores comunes
Un cielo claro no garantiza aire saludable, y olor a humo no indica por sí solo la concentración. Tampoco conviene comparar números de países distintos sin verificar que usan la misma escala. El AQI comunica riesgo general; no diagnostica una enfermedad. Busca ayuda médica ante dificultad para respirar, dolor de pecho u otros síntomas graves.